Sabes que una serie es realmente buena cuando cada capítulo te hace cambiar de opinión respecto a los personajes, cuando cada secreto que sale a la luz provoca que formules teorías totalmente diferentes respecto a lo anterior.
Cruel Summer es una historia de terror contada desde dos versiones opuestas. La trama principal se desarrolla en torno a un secuestro, a partir de ahí aparecen los dos puntos de vista: Jeanette y Kate.
Jeanette es la chica acomplejada que espera su debut en la adolescencia para encajar en el instituto, pues en casa ya tiene todo lo que cualquier persona desearía. Pertenece a un trío de amigos en los que los restantes quieren descubrir mundo y dejar su huella a través de una lista de actividades ilegales, una lista que resulta ser el inicio de su sentencia.
Kate es la capitana del equipo de debate de la escuela, ha alcanzado la popularidad y la belleza, parece tener la vida perfecta. Nada más lejos de la realidad, pues se encuentra sometida por su madre, callada y presionada para representar esa perfección, pero infeliz por no ser libre y hacer lo que quiere.
Así, ambas tienen sus problemas y se ven favorecidas y desfavorecidas por el secuestro en distintas formas y niveles.
Mientras Kate lidia con su infelicidad en lo que aparentemente es su vida perfecta, fuera de su burbuja sucede el desarrollo de dos personajes que marcarán su destino. Martin, el nuevo director del instituto, llega a la ciudad y empieza a entablar amistad con ella. Por otro lado, Jeanette empieza a abrir los ojos y ser consciente de la mala influencia que puede suponer Mallory, la creadora de la lista. Así, las co-protagonistas se van turnando por su minuto de gloria dentro de la serie cuando ambas historias van intercalándose, dejando entrever a Kate como una persona de gran corazón pero apariencia caprichosa, y a Jeanette como una envidiosa pero apariencia inocente.
De este modo, los hechos transcurren entre 1993, 1994 y 1995.
En 1993 se presenta la vida de ambas antes del suceso en cuestión. La obsesión de Jeanette por ser como Kate, y el acercamiento de Kate a Martin, atraída por su madurez y su apoyo, mundos separados pero entrelazados que derivarán en el enfrentamiento de las jóvenes. A medida que ambas avanzan en sus respectivas vidas, se puede observar cómo ni la una ni la otra está cómoda en su lugar, pero ninguna de las dos se atreve a cambiarlo, hasta que la invisible se aleja de Mallory y la popular se acerca a Martin.
En 1994 se aprecia el gran cambio en la historia, Jeanette deja de lado su vida y alcanza su sueño desplazando a su rival, ya que su gran ascenso es a costa de la desaparición de Kate, cuyo secuestro supone la base de la popularidad de la chica invisible, que ocupa su lugar tanto con sus amigas como con su novio, pero a cambio de romper su familia por las mentiras.
Así, se va descubriendo el modo en el que Mallory empujó a Jeanette a su nueva obsesión: entrar en casas ajenas. Uno de los puntos de la lista ilegal era jugar al escondite en una casa ajena, que más tarde sería la de Martin. El mismo día en que los tres amigos entran, Jeanette baja al sótano y un escalofrío le recorre el cuerpo, pero lejos de fiarse de su instinto, esta adrenalina la empuja a guardar la llave y seguir entrando a lo largo del tiempo, incluso cuando la otra joven se encuentra secuestrada.
Al mismo tiempo, se observa cómo ocurrió el secuestro, mostrando que fueron ambos, profesor y alumna, quienes estuvieron interesados en el otro desde la primera toma de contacto, haciendo que el espectador culpe en parte a la joven por su imprudencia, para después crear conciencia mostrando lo que significa "abuso" por parte de un superior a una víctima vulnerable, en este caso a una menor con falta de afecto. Pues, aunque la chica fue voluntariamente a la casa en un primer momento, después fue retenida contra su voluntad, acto que le ocultó a la policía para respaldar su versión como secuestrada, haciendo que ésta sea su gran mentira y secreto.
Kate es liberada, lo cual sorprende a Jeanette, pues bajo la incredulidad de todos, se ve amenazada por la vuelta de su presencia, ya que la primera la acusa de haber omitido su socorro, contando que durante su secuestro en el sótano Jeanette la vio y no se lo dijo a nadie, teoría que es muy posible, pues Kate se encontraba en la casa cuando la otra seguía utilizando la llave para allanar la casa. Así, encuentra apoyo en una persona muy diferente a ella, Mallory, a la que conoce en terapia para superar su trauma. Lo que lleva a la fecha actual de la serie.
En 1995 ambas se enzarzan en un complicado juicio de cuyas consecuencias es testigo el propio público, pues Kate vuelve a ser el foco de atención y Jeanette la chica a la que nadie quiere cerca, volviendo, aunque de una forma mucho peor, a sus puestos del inicio de la serie.
Mientras que Jeanette jura no saber nada de la ubicación de la chica secuestrada, Kate asegura haberla visto. Finalmente, las mentiras de Kate sobre cómo se produjo el secuestro, hacen que el juicio se tambalee a favor de la joven invisible, por lo que decide tener una conversación con ella sobre el día en cuestión, resolviendo de una vez la gran incógnita, sobrecogiendo al espectador y a mi teoría a favor de Kate, pues no vio a Jeanette, sino a Mallory, la cual ni si quiera la reconoció, pues como bien afirma, ella vio a una mujer libre en el salón de Martin, no a una mujer secuestrada, ya que en ese momento Kate aún ahí voluntariamente por miedo a las consecuencias de irse, pero esperando un rescate indirecto.
Finalmente, la serie juega con las emociones a lo largo de los capítulos, dando la razón a Jeanette justo en el final y haciendo recapacitar a Kate. Pero, favoreciendo mis sospechas, Cruel Summer hace un último repaso a 1993, mostrando a la joven Jeanette que cumplió su sueño de ser popular entrando en la casa de su obsesión, paseando a través de su pasillo y, en un grito de auxilio, escuchando a Kate pedir ayuda al otro lado de la puerta del sótano, mostrando una última imagen de la joven Jeanette ignorando ese socorro para mantener su estatus, tal y como la acusó Kate.
No sé si se grabará una segunda temporada de Cruel Summer, no sé a favor de quién está la mayoría de las personas, ni sé bajo qué juicio las mentiras de una o de otra están justificadas. Lo que sí sé es que es una serie que merece la pena, pues todos los capítulos son una mezcla de emociones que hace que ninguna teoría sea descabellada, que juegue con la mente, que hasta el último minuto sea impredecible.
[Ben V. Royal]
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