" ¿No es espléndido pensar en todas las cosas que hay que descubrir?
Simplemente me hace sentir feliz de estar vivo, es un mundo tan interesante.
No sería tan interesante si lo supiéramos todo, ¿verdad?
Entonces no habría lugar para la imaginación, ¿verdad?"
Una serie de época pero innovadora, una oleada de capítulos frescos que no dejan a ningún personaje indiferente, y unas tramas que remueven hasta el último ápice de ternura.
Anne es una niña huérfana que, a pesar de las difíciles circunstancias que ha tenido que vivir, afronta lo que le viene con una sonrisa implacable, lo que la convierte en inolvidable. La energía positiva que transmite es capaz de contagiarse a través de la pantalla, es capaz de hacer al público partícipe de sus alegrías y sus desgracias, de sus experiencias y de las esperanzas que pone en todo aquello que hace.
Pero Anne no está sola, y en cada episodio el espectador es más consciente de ello.
La primera temporada está dedicada sobre todo a la forma en la que la niña pelirroja busca su lugar en un pueblo pequeño y de mente cerrada, pero también en las diferencias que se forman debido a los distintos ambientes educativos, los prejuicios que se tienen y los conflictos que puede conllevar ser mujer en una época como esa. Además, se presenta la clase a la que deberá asistir, y los problemas que eso acarreará, ya que muchos de los alumnos provienen de familias ricas con sombras de superioridad.
Las pesadillas no dan tanto miedo sin la protección de la oscuridad.
Gilbert hace su primera aparición como el chico tranquilo, inteligente y apuesto que lejos de involucrarse prefiere quedarse en su vida, aunque experimentando los primeros indicios de enamoramiento hacia la protagonista.
La historia de ambos no para de dar vueltas a lo largo de las tres temporadas, reflejando los nudos que arrastra el amor, pero demostrando también que cuando es la persona se hace lo imposible por estar con ella, como en la relación a distancia que se proponen llevar a cabo.
Diana es uno de mis personajes preferidos, pues no sólo es la amiga más fiel que Anne podía encontrar, sino que es la primera que ve sin prejuicios, con una mirada totalmente transparente, pero siendo también víctima de la influencia de sus padres, quienes han perdido esa mirada. Diana no busca grandes aventuras, no busca nuevos amigos ni el amor, solo busca la libertad, y ese ansia de volar hace que derribe todos los muros de la vitrina donde la habían puesto sus progenitores a modo de premio.
"No puedo volar. No importo. No puedo volar."
Su romance con Jerry fue de lo más entrañable, aunque demasiado desequilibrado al mismo tiempo. Por mucho que ella se empeñase en quererle, era obvio que estaban en niveles alejados, y al final eso es lo que les llevó al desastre. Aun así, me hubiese encantado ver como superaban todo eso juntos.
Personajes como Ruby y Josie tuvieron una evolución envidiable, pasando de ser la imitación de sus familias a pensar por sí mismas, pero conservando siempre su esencia.
De esta manera el círculo que formaron las jóvenes es ejemplar, pues todas superaron sus diferencias, las idas y venidas, y crearon un auténtico grupo que se apoyaba, un equipo en el que crecer y llegar hasta la universidad, aunque es cierto que habría sido interesante ver la vida adulta que llevaban en la residencia en la que se instalaron.
Según mi experiencia, casi siempre puedes disfrutar las cosas si decides que sí lo harás.
Cole tuvo una entrada tardía en la serie, pero su carácter era tan amado que consiguió atrapar en tan solo un par de minutos que pasó en pantalla, siendo un amigo imprescindible y uno de los mayores apoyos en la vida de Anne.
Al igual que él, Jerry podría haber aportado mucho más a la niña, pues era su compañero, su amigo y su aprendiz, por lo que podía haber dado juego más allá del trabajo en la granja. Asimismo, siento que también podría haber sido emparejado con Ruby debido a la sensibilidad de la pequeña, la calma de ambos habría congeniado bien.
La segunda temporada se estrenó con un sinfín de tramas abiertas, los inquilinos, la llegada de Bash, la nueva profesora... Pero el capítulo que debo destacar debido a su trascendencia en una época tan intolerante es el de la fiesta de la tía Josephine, donde se descubre no sólo la homosexualidad de la mujer, sino que también constituye un antes y un después que abre nuevos caminos para la introspección del resto.
Ahora soy amado, pero cuando no lo era, no significaba que no lo mereciera.
La tercera temporada, aunque se supone que debía cerrar todo, tuvo el final más bonito para Anne, pero dejó demasiadas dudas en el aire. Después de haber crecido con la Princesa Cordelia, de haber sido testigo de su crudo pasado, del primer amor, de la primera menstruación, de las primeras amigas y los exámenes, de las decisiones más importantes de la chica, la serie se quedó así. Los capítulos intentaron cerrar la historia de la niña pelirroja, pero solo consiguieron dejar al espectador con más ganas de una nueva temporada, de un seguimiento de esta nueva vida.
Pero, aunque el futuro de Bash, Jerry, Prissy o Ka'kwet se quedó en el aire, Anne with an E logró hacer soñar y conmover a todos los que apostaron por ella.
No es lo que el mundo tiene para ti, es lo que tú le aportas.
[Moira Walley-Beckett]
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