A mÍ se me ocurre una sencilla idea, que los méritos de todos (hombres o mujeres, jóvenes o mayores, de un continente u otro...) sean reconocidos en igualdad de condiciones.
Vivimos en una sociedad donde por el simple hecho de ser mujer ya tienes más obstáculos para triunfar, pero ¿por qué?
Bajo mi punto de vista, una característica tan simple como esa no debe condicionar un triunfo tan importante como el descubrimiento de la vacuna de la sífilis, no debemos restarle valor a la persona que lo ha conseguido simplemente por el hecho de tener un sexo considerado como inferior por el resto... Bueno, por el patriarcado.
El libro en cuestión se divide por capítulos en los que comienza presentando una musa relevante para la historia, relevante para cambiar el curso pre-escrito de dicha historia; posteriormente muestra los hechos reales en los que se basa para la realización de dicha presentación, después se pueden observar una serie de versos basados en ella, y por último aparece una reflexión sobre esa musa, a veces con anécdotas actuales donde se observa la importancia del transcurso de esos hechos.
Musa I: María Magdalena. Pensemos un segundo en Jesucristo. Sí, suena demasiado religioso, pero observaremos a este personaje desde un punto de vista creyente, ensalzando su figura como la personificación del amor, tanto a sí mismo como al prójimo. Entonces me pregunto... ¿Realmente aquel que proclama el amor como forma de vida se quedaría con una prostituta y no apostaría por la búsqueda de dicho amor? ¿O fue ella realmente su inspiración para extender ese mensaje?
En un concepto básico Jesús es el ser perfecto del universo, por lo que es ilógico que precisamente él se conforme con una serie de encuentros como si de dos amantes se trataran.
María Magdalena debió ser alguien importante en su vida, algo así como una musa, pero admitir su figura como alguien relevante podría eclipsar lo que realmente pretendían conseguir: extender un mensaje en una época donde la mujer estaba infravalorada,por lo que todo tuvo que depender únicamente de Jesús. De este modo esta mujer fue pasando a un segundo plano, y podría haber sido así simplemente, pero el patriarcado se alimenta no sólo de dejar a la mujer debajo, donde ni se la ve ni se la oye, sino que también debe ser despreciada de una u otra forma para que nadie quiera indagar en la vida de ella y descubrir que tal vez, y sólo tal vez, pueda ser alguien mucho más relevante de lo que la sociedad puede aceptar.
Musa II: Mileva. Un nombre curioso, hasta que no leí su historia ni si quiera lo había oído nunca, ahora lo admiro profundamente. ¿Cuántas mujeres han sido apartadas de sus descubrimientos? ¿Cuántas han tenido que apartarse por "voluntad propia" (o más bien obligación indirecta) para cuidar de sus hijos? Pues bien, esa es Mileva.
Se podría decir que fue la "mujer de ...", "novia de ...", "madre de ...", "hija de ...", y muchas expresiones más para definirla como complemento, pero no. Mileva fue una eminencia: aun siendo mujer, lo cual hace que sea menos inteligente y posea menos capacidades, ayudó como musa a su marido Albert Einstein a crear la "teoría de la relatividad". Ese sería un buen titular si estuviesemos en la época en la que tuvieron lugar esos acontecimientos, pero no, en un aquí y ahora la vamos a dar el reconocimiento que realmente se merece: Mileva fue la mujer que junto a Einstein formuló la "teoría de la relatividad". NO le ayudó, NO fue su inspiración, NO estuvo en un plano quedando por debajo... Estuvo a SU LADO. E incluso me atrevería a decir que estuvo por encima hablando en términos morales, pues el dinero que ganó lo destinó a su hijo enfermo, del cual su marido supuestamente se desvinculó.
Así que sí, Mileva no solamente debe ser reconocida por su gran logro del cual su marido obtuvo todo el prestigio, sino que además debe ser ensalzada por su impecable labor como madre, de lo cual de Albert no se puede decir lo mismo.
Musa III: Nannerl. Un genio como ninguno, a temprana edad comenzó a tocar el piano y a componer, sobresaliendo del resto de niños de su edad. ¿A quién puede pertenecer esta descripción?
Normalmente al leer algo así pensamos en Mozart, pero muy pocas personas saben que tenía una hermana, Nannerl, quien tenía la misma habilidad, e incluso más (palabras de Mozart) para tocar el piano. Pero entonces la gran cuestión es por qué nunca ha aparecido en la historia de la música... ¿Por ser pequeña? Mozart también lo era cuando comenzó y fue una característica alabada; ¿por ser de familia pobre? Pertenecía a la misma familia que Mozart, mismo apellido y sangre; entonces bien... ¿qué la diferenciaba de su hermano? Tal vez el uso del pronombre "la" para referirse a ella. Sí. Era una mujer, y solo por ese hecho su carrera no siguió el mismo camino que la de su hermano, sólo por esa razón el mundo se ha perdido una de sus grandes artistas, por vivir en la época equivocada.
Musa IV: Margaret Ann. Al principio de este blog se hablaba sobre cómo podía condicionar el hecho de ser mujer en descubrimientos como el de la vacuna de la sífilis, pues bien, este es justo ese caso. Margaret realizó este gran descubrimiento haciéndose pasar por un hombre para poder estudiar e investigar, pero ni aun cuando descubrió la vacuna e hizo una de las primeras cesáreas conocidas, se le atribuyó el valor que debería, es más, el engaño llegó tan lejos que decidieron enterrarla con su nombre masculino para no rebajar el orgullo de los poderosos. Pues bien, ¿cuál es el objetivo de los que gobiernan: salvar vidas o cometer injusticias? Creo que la respuesta debería ser clara, pero Margaret al menos no compartía ideales con ellos y por eso prefirió contribuir con sus conocimientos antes que mantener su orgullo intacto, pues quién sabe dónde estaríamos ahora si hubiese elegido la segunda opción, quién sabe el número de fallecidos con los que los poderosos mancharían su mandato.
Musa V: Waris. Primera mujer en hablar de un tema tabú de la sociedad que aun hoy sigue presente, primera mujer en exponer una cruel realidad que ocurre ante nuestros ojos.
Un día te despiertas, tu mente comienza a pensar sobre la sociedad y la cultura, entonces algo hace "click", recuerdas lo que tenías que hacer y piensas en la importancia de mantener las tradiciones, todas ellas, al margen de lo que impliquen. Así, te levantas de la cama y coges un cuchillo, caminas con firmeza hacia esa niña que te mira con ojos de terror, como si fueses un monstruo, su mayor temor hecho realidad. La agarras con fuerza, no quieres escuchar su dolor en tu conciencia. Empuñas el cuchillo y la mutilas. Su sangre recorre tu brazo. La niña se ha desmayado. Tú te limpias con agua y vuelves a tu rutina, repitiendo este proceso día tras día.
Y bien, ¿podrías soportarlo? Yo no.
Desde el punto de vista del que lleva a cabo la ablación femenina no me imagino la cantidad de rostros que deben atormentarle cada día, con esos ojos asustados y llorosos, y el poco corazón que debe tener el susodicho para soportarlo,
Desde el punto de vista de la víctima no puedo hablar. No puedo sentir tu dolor, no puedo compartir tus pesadillas, pero puedo mandarte mi fuerza y apoyo, puedo ser tu compañera en la lucha contra la ablación femenina, puedo ayudarte a ser visible.
Musa VI: Valentina. Mujer a los ojos de la sociedad, experimento a los ojos de sus superiores. Valentina y su pareja fueron obligados a concebir un bebé bajo la orden de sus superiores, de este modo la mandaron al espacio embarazada para comprobar lo que ocurría con el bebé. En este caso, bajo mi punto de vista, tanto Valentina como su compañero de viaje fueron las víctimas, pues ambos se arriesgaron a perder a su hija a cambio de la realización de un experimento inhumano. Sólo con oírlo se me revuelve el estómago. Pero fue Valentina quién arriesgó mucho más, su propia vida. Por ello espero que el experimento mereciese la pena, espero que sus superiores estuviesen el resto de sus días lamentándose por el cargo de conciencia al destrozar la vida de los cosmonautas Valentina Tereshkova y Andrián Nikoláyev, y de su hija Elena Andrianova, quien al final resultó sana.
Musa VII: Margaret. Auténtica pionera de la situación de la sociedad actual. Margaret sufrió porque sus méritos la fueron arrebatados a manos de su marido, pero no bastó con su palabra, tuvo que demostrar en directo, en pleno juicio, que eran suyos pintando uno. Entonces yo me pregunto...
¿Y si ese día no hubiese estado inspirada? ¿Entonces su marido se habría salido con la suya? ¿Cuántas personas son manipuladas hasta el punto de regalar indirectamente sus méritos?
"Cuando quedes con un chico, tú págate lo tuyo. Que no piense que es dueño de nada".
Musa VIII: Eva. La primera mujer sobre la Tierra. La primera en cometer un pecado que desembocaría en todo el resto de pecados de todas las personas del mundo. Debe de doler llevar el peso de la culpa, y más aún cuando supuestamente llevas el de TODO EL MUNDO.
¿Realmente vamos a atribuirle la culpa de comer de una manzana? ¿Y si no fue rebeldía y fue amor? ¿Y si simplemente no encontró otra cosa que comer? ¿Y si quería experimentar? ¿Y si Adán le pidió que se la diese? ¿Sería entonces culpa de Adán o seguiría siendo de ella?
Hay tantos casos hipotéticos de lo que pudo suceder, pero nadie conoce de primera mano lo que pasó. Bajo mi punto de vista había dos opciones: asumir la culpa de nuestros actos cada uno o atribuir todos los pecados a una sola persona, y si además es mujer resultará más creíble todavía.
¿Y Lilith?
Lilith fue un personaje de la historia realmente asombroso, se negó a ser menos que Adán, menos que el hombre que yacía a su lado, quería ser igual, así que como no se sometió frente a él fue expulsada del paraíso. ¿Eso también era rebeldía?
Reflexionemos sobre nuestros pecados antes de adjudicárselos a la primera mujer de la Tierra.
"Es como ser alto, tú puedes ser alto gracias a unos tacones o puedes arrodillar a los demás para conseguir el mismo resultado".
"El machismo es un tipo de subestimación más que vivimos cada día. Y debemos luchar contra él. Sería genial si pudiésemos hacer el ejercicio de ponernos en el lugar del otro y analizarnos como lienzos en blanco, dibujando lo que somos según nuestras capacidades. Y pensar que si te sientes feminista porque lo sufres cada día, por favor, no vayas a un post de Instagram de una muchacha que no cumple los cánones de belleza establecidos como perfectos y escribas abajo un comentario desdeñoso porque está saliendo con el chico que te gusta, ni le comentes a tu amiga con tono despectivo que no entiendes por qué su vecino se viste de mujer o por qué tu compañera de trabajo, con cincuenta años, lleva ropa ridícula tratando de parecer joven, porque seguramente se sienta bien así y porque, además, tras esa subestimación tuya hay un karma que te vendrá de vuelta, porque solo hay algo seguro y es que, en el mejor de los casos, un día tú también tendrás cincuenta. Y es que no vale abogar por el feminismo, y luego usar Twitter para menospreciar a cualquiera que se cruce en nuestro camino, proque, si lo hacemos, estaremos siendo tan ruines como esa persona que decidió hacernos de menos por ser mujer".
Musa IX: Malinche. Había cientos de guerras en el mundo, conquistas, luchas sangrientas; pero la traidora fue la mediadora que evitó que la sangre siguiese corriendo.
Malinche, la traductora que comenzó una nueva época donde su hijo mestizo Martín podía tener su lugar.
Y aun a día de hoy se la sigue juzgando.
Simplemente deberíamos darle las gracias por sufrir para que muchos otros puedan hoy vivir.
Musa X: Rosalía. Vamos a practicar un poco de empatía. Respira hondo y suelta todo el aire poco a poco. Bien, ahora que estás más relajado, deja la mente en blanco. Aprovecharemos ese color para viajar a través de los recuerdos, de nuestra propia experiencia... ¿Cuántas veces nos ha tocado hacer un trabajo conjunto y la otra persona se ha llevado todo el mérito? ¿Cuántas veces poner el nombre de tu compañero el primero ha hecho que resonara con más fuerza? ¿Cuántas veces se han referido a ese trabajo que tanto esfuerzo te ha costado como el "trabajo de______ (inserta aquí su nombre)"?
Pues eso mismo ocurrió con Rosalía. A muchos ni nos sonará su nombre, pero la mayoría llevamos ropa de Inditex, sí, ¿recuerdas ese paréntesis de inserta aquí su nombre? pues en su caso quedaría algo así como "ropa de Amancio Ortega", ya que aun siendo su compañera en ese gran proyecto ahora solo se le nombra a él para referirnos a la idea de ambos. Ahora, sabiendo esto, harás una última cosa y responderás a la siguiente pregunta: ¿es justo?
Musa XI: Gala. No todos los casos iban a ser de mujeres infravaloradas, no todas iban a ser mujeres luchando a contracorriente. Gala sí que era la compañera de Dalí, como designa el libro era su Ser2, concepto del que, por cierto, me he enamorado. Sin Gala los cuadros de Dalí no serían iguales, no tendría musa; sin Dalí no existirían cuadros inspirados en Gala, no veríamos esa esencia que la hacia especial. Ambos se necesitan, ambos son el Ser2 del otro, en el mismo nivel.
"Y me encanta imaginar que todos venimos al mundo entre otras cosas, a encontrar a nuestro Ser2. Me hace pensar en la leyenda japonesa del hilo rojo, que dice que todos nacemos atados a alguien por un hilo rojo transparente, y estamos destinados a conocerlo".
"Quienquiera que cree equipo contigo".
MusO XII: Carlos. ¿Cuántas palabras en masculino no tienen su femenino o viceversa? ¿Cuántas descripciones detalladas nos hemos perdido por no tener cómo designarlo? Carlos es uno de ellos. Triunfó en el ballet como ningún otro, pero no podemos referirnos a él como "muso", no existe. Aquí es donde el libro te para a pensar. Tampoco existe "genia". Las mujeres solo sirven para inspirar, porque las auténticas eminencias son los hombres, al igual que los hombre no sirven como musas porque no tienen esa belleza, no transmiten ese sentimiento. ¿Acaso es eso cierto? Si ese es el caso, si uno no puede ocupar el lugar del otro, significaría que ambos son complementarios, por lo que sus situaciones están al mismo nivel... Entonces, ¿por qué no damos un golpe en la mesa y hacemos que realmente sean valorados igual otorgándoles la capacidad de ser lo que quieran ser: musxs o genixs?
"Para recomponer hay que desmenuzar primero. Para cambiar, hay que reconocer que algo está mal. Y es que del cambio nace la evolución. Y es esa evolución la que permite el avance. Y nuestro avance será un futuro mejor para TODOS".
"Me gustaría que en cada pareja el dicho fuese: Al lado de una gran mujer, un gran hombre; aunque realmente no importa de quién se trate, sirve igual de hombre a hombre, mujer a mujer u hombre a mujer. Sí, estar junto a nos colocaría en una posición de equipo inquebrantable".
"Todas y todos somos musas, y alguien ahí afuera está esperando a que lo inspiremos".
Finalmente, debo hacer un inciso para valorar la grandeza de las ilustraciones. Como dibujante que me considero, hacer una reverencia a dichas obras se quedaría corto, pues son capaces de transportarte a la realidad y sociedad que se muestran, de transmitir ese sentimiento y angustia necesarios para dejar la impotencia a un lado y comenzar a actuar para cambiar la situación en la que vivimos. Mención especial a Marta Waterme.
[Beatriz Luengo]
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