¿Y si todo es cierto?
¿Y si detrás de la continuación del mundo hay una organización sin escrúpulos?
¿Y si hubiese que sacrificar unas cuantas vidas para salvar millones?
¿Y si...?
El Instituto es un libro cuya trama principal bien podría constituirse como una noticia del telediario:
"Se destapa una organización de tráfico de menores"
Numerosos niños han sido liberados tras meses encerrados en un centro. Muchos de ellos no tienen familias con las que volver, pues dicho centro estaba dirigido por ex-militares violentos que se deshicieron de los familiares tras el secuestro de los niños. Asimismo, la investigación continúa, ya que se han hallado indicios que señalan a una red de tráfico de menores por todo el mundo.
Este es el motivo principal por el que el libro llega a profundizar en los sentimientos del lector, pero no solo logra que empatice con los personajes principales, encerrados en un centro a merced de sus captores, sino que también crea el pensamiento frío a favor de la propia organización, haciendo incluso que tiemblen los principios más arraigados.
El punto de vista principal es de Luke, un niño con poderes que, lejos de destacar por esta característica tan especial, es diferente debido a sus altas capacidades, lo que hace que la historia resulte aún más verosímil, pues al leer el libro muchos nos preguntaremos cómo es posible que él sea el único que logre escapar si ni si quiera sus habilidades telequinéticas son algo fuera de lo común, pero la explicación está ahí mismo. Probablemente Luke habría encontrado otra forma de salir él solo, pero habría precisado de un tiempo del que no dispone, por ello las actuaciones de todos sus compañeros son clave en su fuga, en especial de Avery. Todos ellos son secuestrados bajo circunstancias similares, cada uno tiene un origen, unas características, una actitud diferente, pero es precisamente esa diversidad lo que les impulsa, pues es justo ese compañerismo el que permite que Luke salga y busque ayuda, es, como bien se suele decir, el lugar y el momento exacto lo que les salva la vida.
Siguiendo esta línea, es apreciable la lástima que se siente al conocer que Avery nunca logró escapar, pero al mismo tiempo en cierta forma se experimenta alivio, pues lejos de una bendición su don era una vía de escape que sirvió precisamente para eso, tuvo que entregarse para conseguir aquello a lo que siempre aspiró, tener amigos.
En cuanto a muertes significativas, el suicidio de Maureen, la mujer de la limpieza, revuelve sentimientos que apenas se encuentran respecto al resto de miembros del Instituto. Ella ayuda a Luke, pero a la vez deja entrever su cobardía hacia la organización, pues solo entrega la salvación cuando sabe que ella ha perdido la suya, cuando padece una enfermedad terminal.
Del mismo modo, otros trabajadores pierden su vida, pero ellos son los verdugos, por lo que el lector solo quiere que acaben así. En este sentido, las opiniones se encuentran en una encrucijada. Por un lado, los niños pierden de manera forzosa su infancia e inocencia, son sometidos a experimentos crueles aun sabiendo que su fin no es otro que quedar en estado vegetativo para un bien común. Por otra parte, supongamos que en el centro hay unos treinta niños, ¿no merece la pena dejarlos morir a cambio de salvar millones de vidas? Visto así, se podría decir que no es un cambio insoportable. El problema está en la perspectiva de Luke, pues ellos mismos engañan a los médicos para dejar de ser sometidos a pruebas, ellos son el arma, pero el detonante está en otra parte del mundo, en la cual otros cuantos niños predicen lo que va a ocurrir y quiénes deben ser las víctimas del ataque de sus compañeros, pero... ¿Y si esas predicciones solo fuesen supervivencia? Con esta óptica global la decisión puede verse afectada, pero es precisamente esto lo que muestra el carácter despiadado de los líderes del proyecto, pues ellos no tienen en cuenta esta variable y siguen adelante con la ejecución de muertes innecesarias.
Por último, aunque se podrían destacar numerosos aspectos sobre amistad y amor, únicamente haré un apunte acerca de Luke, Nicky y Kalisha. Constituyen el típico triángulo amoroso donde lo común es que el protagonista se quede con la chica, pero ella da un giro argumental y se queda con la otra persona. Debo decir que aunque había cierta conexión entre Luke y Kalisha, es cierto que habría sido ilógico que acabaran juntos, pues durante todo el libro se deja caer que Kalisha quiere besar a Nicky y, además, a Luke apenas lo conoce, por lo que sería lo normal que se fuese con el que lleva más tiempo.
El final es realmente curioso. Todos ellos tienen la llave que haría saltar por los aires la organización, pero se comprometen a esperar para garantizar sus vidas. Si uno de ellos es atacado entonces lo harán, pero mientras tanto no la expondrán, dejando a niños aún encerrados en otros Institutos, convirtiéndose de cierto modo en cómplices, haciendo honor a que... Todo vale por sobrevivir.
[Stephen King]
No hay comentarios:
Publicar un comentario