miércoles, 13 de octubre de 2021

EL JUEGO DEL CALAMAR

"Al volver a la realidad, me di cuenta de que todo lo que decían era cierto: 

La vida aquí, duele vivirla". 

El juego del calamar es la serie más exitosa de Netflix hasta el momento, principalmente por la violencia normalizada que presenta, lo cual hace girar la trama en cada capítulo, manteniendo al espectador en tensión a lo largo de todo el "juego".

Así, todo comienza con la introducción del personaje principal, de su papel cuestionable como padre e hijo, y de sus numerosas deudas, lo que provoca una mezcla entre compasión e impotencia, pues a pesar de rozar la pobreza él insiste en vivir al límite sin preocuparse por lo que ocurre alrededor. De este modo, cuando un desconocido le ofrece dinero a cambio de un simple juego, no es de sorpresa que Seong Gi-Hun acepte el reto. Tanto estas deudas, como la primera toma de contacto a través de un juego sencillo, es algo que todos los concursantes tienen en común. Al empezar el juego, todos tienen la opción de elegir entre azul o rojo, lo cual no explica a dónde llevaría, pero bajo mi punto de vista determinará  los posteriores uniformes: si eliges azul serás concursante, mientras que si tu elección es rojo serás guardia, aunque los destinos de ambos estarán entrelazados, pues cada uno de los guardias tiene un número asignado que encaja con el de cada concursante, de forma que si este último muere, el otro es liberado, y por el contrario, si muere el guardia, el concursante tendrá otro guardia asignado. Así, a medida que se vuelven a organizar los juegos a lo largo de los años, los guardias irán subiendo de nivel , pasando a ser triángulo y cuadrado en lugar de círculo, hasta ser liberados o asesinados. 

Las deudas de los personajes principales son puestas sobre la mesa, las normas son mostradas y todos ellos firman ligándose de manera física al juego, por lo que éste comienza. Los jugadores se mueven por interés, pues todos y cada uno de ellos necesitan el dinero que irá aumentando conforme se avance de nivel, habiendo seis juegos que superar:

Luz verde, luz roja: Es el primer juego en el que todos participan, y donde se dan cuenta del trasfondo que conlleva ganar el premio. Aunque la llegada al lugar ya deja ver que hay algo raro tras la cortina que suponen los juegos infantiles (son transportados en furgonetas, dormidos con gas, confundidos sobre la ubicación y el fin), nadie sospecha que la eliminación en uno de ellos también supone la muerte. Todos comienzan con gran competitividad, pero el temor no tarda en llegar cuando suenan los primeros disparos y caen sin vida sobre el terreno algunos de los concursantes. Así, las decisiones que toman en ese instante da ciertas pistas sobre el carácter que poseen. Mientras unos entran en pánico, intentan huir y son asesinados al moverse, otros como el anciano no sólo juega, sino que lo hace con una sonrisa, lo que hace ver que disfruta de esto, mostrando además a través de la cámara que su cuerpo no es detectado por los ojos de la muñeca, lo que evita que sea disparado. Otros personajes principales como Ali o Sang-Woo mostrarán indicios sobre sus verdaderas intenciones, pues mientras el primero intentará mantener sus principios de moral, el segundo adoptará estrategias que le beneficien únicamente a él. 

Al finalizar el primer juego, muchas personas fueron asesinadas, pues el elemento sorpresa causó auténtico terror que hizo que no pudieran controlar sus impulsos, por lo que el resto queda totalmente desolado. Así, someten a votación continuar o no con esta aventura, siendo el voto del anciano el decisivo: el jugador 001 decide que no seguirán adelante.

Pero el juego no es cosa del azar, e incluso esta alternativa está pensada, por lo que a todos se les permite volver a casa, pues los organizadores saben que la mayoría de ellos volverán, ya que sus situaciones económicas son desesperadas. De cualquier modo, este descanso no es en vano, pues durante la escapada el protagonista, el número 456, contacta con la policía, dando la casualidad de que un inspector le cree, ya que él está investigando la desaparición de su hermano, y le sigue hasta llegar a la isla donde se desarrolla todo, infiltrándose como guardia para acabar con toda esa situación. 

De vuelta a la isla, se forman los primeros grupos, siendo el más fuerte y temido el del mafioso Jang Deok-Su (jugador 101) y Han Mi-Nyeo (jugadora 212), mientras que en torno al protagonista se crea otro equipo de personalidades diferentes: el propio Seong Gi-Hun (jugador 456), su amigo de la infancia Cho San-Woo (jugador 218), el anciano (jugador 001), Ali (jugador 199) y la joven solitaria (jugadora 067).

Una vez retomado el juego, el siguiente reto que deben afrontar es un misterio, por lo que una de ellos, la jugadora 067, logra escapar y obtener una pista sobre él, compartiéndola con Sang-Woo, quien a pesar de saber de qué se trata opta por el silencio y deja a su grupo a merced de la suerte. 

Galleta Dalgona: Combina suerte y habilidad, pues la elección de una de las puertas marcará el futuro de los concursantes, ya que la facilidad del triángulo no se equipara a la complejidad que presenta desprender el paraguas o el círculo de la galleta, haciendo que muchos de ellos mueran nada más empezar. Así, aunque todos eligen la figura que desean sin saber de qué trata, el anciano se muestra interesado por la estrella, demostrando que sabía de antemano que con el paraguas le sería casi imposible salvar su vida. 

Los protagonistas vuelven a la habitación y se muestra la maldad que esconden la 212 y el 101, pues aunque ella se ve seriamente trastornada al obsesionarse por él, éste únicamente se mueve por interés y violencia, por lo que cuando se inicia una especie de matanza, ambos se ven involucrados. Así, se pierden otras cuantas vidas, pero cuando el anciano se pronuncia expresando su miedo y pide que todo pare, el líder del juego obedece y frena la revuelta enviando guardias, dejando ver que el 001 tiene cierto poder de decisión. 

Todos vuelven a su papel, pero al mismo tiempo se desarrolla una subtrama donde se especifica que uno de los concursantes es doctor, por lo que los guardias le pasan información sobre los siguientes juegos a cambio de que él participe en una red de robo de órganos de los asesinados, al margen de la organización del juego y bajo el desconocimiento del líder. 

La cuerda: Se pide a los jugadores que se formen equipos, por lo que el doctor se ve entre la espada y la pared y corre bajo la protección del 101 a cambio de contarle el juego, el cual adopta una estrategia de formar equipo con los hombres más fuertes, traicionando así a su compañera la 212. El personaje principal se queda con el equipo que tenía, por lo que están claramente en desventaja. De este modo, aunque el sorteo parece totalmente improvisado, resulta extraño que el equipo en el que está el anciano se salve de enfrentarse al grupo más temido, aunque ambos son protagonistas, por lo que se puede pensar que aquí también existe cierto favoritismo, pues aún con estrategias, ellos no podrían haberse salvado frente a un equipo tan fuerte como el del 101, destino muy diferente al que tienen con su victoria gracias al mítico: 

"¡No perdáis los nervios y escuchad! Cuando yo os avise, 

¡Dad tres pasos hacia delante!"

El número de concursantes se reduce drásticamente, se forman nuevas alianzas y se crean discordias, la traicionada 212 y la jugadora número 240 se unen al equipo principal, mientras que el 101 desconfía de su propio grupo. Asimismo, el inspector continúa su investigación y sigue recabando pruebas acerca del siniestro juego llevado a cabo, lo que hace que sea descubierto como intruso y deba esconderse en la zona del líder, donde encuentra el registro del juego, dejando ver a cámara que no es algo nuevo, sino que lleva celebrándose durante mucho tiempo, y que fue en una de esas ediciones en las que su hermano participó y ganó. 

Comienzan las primeras discordias entre los propios equipos, el jugador 101 desconfía incluso de su sombra, por lo que evita revueltas por miedo a enfrentarse a sus propios compañeros.

Los nervios empiezan a alterarse y no sólo afectan a los que duermen en la sala común, sino que el doctor empieza a sospechar de las pistas que le dan y decide enfrentarse a los guardias, lo que alerta al líder, que le asesina dejando entrever el principio básico por el que se rige la organización: 

"Sin embargo, habéis mancillado lo más importante de este lugar. La igualdad. 

Todos son iguales mientras juegan. Aquí los jugadores pueden jugar bajo 

las mismas condiciones. Fuera, esta gente sufría desigualdad y discriminación, 

y les damos la última oportunidad de jugar de manera justa y ganar. 

Habéis roto ese principio."

La recompensa cada vez es mayor, así que no es de sospechar que conforme avanzan a la siguiente prueba, todos ellos quieren un compañero fuerte e inteligente con el que establecer una estrategia. 

Las canicas: Los jugadores son dirigidos a una sala en la que deben formar parejas, pero siendo impares uno de ellos quedará libre, y todos piensan que eso le llevará a la muerte, por lo que no dudan en correr a formar alianzas. Así, los amigos de la infancia son separados, quedándose el jugador 218 con Ali, y el protagonista 456 con el anciano. Por otra parte, el mafioso se queda con uno de sus secuaces, la joven con la jugadora 240, y la 212 sola, lo cual la enfrenta a los guardias. Se imponen la instrucciones y el juego da comienzo: 

"Cojan una bolsa cada uno. Hay diez canicas en cada bolsa. 

En este juego, usando las diez canicas, competirán contra su pareja. 

El jugador que le quite las diez canicas a su pareja, gana. 

Sólo hay una norma: no está permitido utilizar la violencia."

Las lealtades quedan expuestas, la moral se tambalea, y el corazón de cada uno queda reflejado. El 218 engaña a Ali cuando éste último iba ganando, le da falsas esperanzas y deja que le asesinen. El 456 hace trampas contra el anciano, el cual se deja ganar porque es su "Gganbu", su compañero de juegos, y eso era lo único que él quería antes de morir. El 101 gana a su compañero tras un arrebato de ira. Mientras tanto, las jóvenes se niegan a perder todo el tiempo en este juego si el destino de una de ellas ya está escrito, por lo que deciden conocerse antes de morir. Así, la 240 cuenta que no le espera nada fuera, pues ha estado encarcelada por matar a su padre maltratador hasta  la entrada en el juego, por lo que cuando la 067 le explica que quiere el dinero para ayudar a su familia, ella recapacita. De este modo se muestra una de las escenas más impactantes cuando aún sabiendo que supondrá su muerte, la jugadora 240 se deja ganar a la voz de: 

"¡Kang Sae-byeok! Gracias por jugar conmigo." 

Cada vez quedan menos participantes, cada vez es más difícil no pensar en los que no están. Los supervivientes vuelven a la habitación con una tristeza inundada de silencio, y se encuentran con una sorpresa. La traicionada 212, lejos de ser asesinada, fue dirigida a la habitación mientras los demás jugaban, pues en esta organización se tienen ciertas normas. 

"Dijeron que es una bonita regla que los niños tenían para que 

el chico más débil no se convirtiera en paria. Maldita sea. ¿No es genial?"

Comienza a verse el efecto emocional sobre los concursantes, pues todos ellos son llevados al límite mostrándoles lo que les ocurre a los injustos: El doctor y los guardias dedicados al tráfico de órganos son asesinados y colgados como ejemplo. Mientras tanto, el inspector conoce a "Los Vips", un grupo de personajes extravagantes que se aburren en su vida envuelta en lujos y buscan comprar la de los demás, obtener ese poder sobre la vida que les queda por conquistar después de tener toda la riqueza. Ellos, probablemente, son cada uno de los organizadores de los juegos en los diferentes  continentes, quienes muestran burla hacia los jugadores, pero tienen tanto miedo a las consecuencias de lo que hacen que esconden sus identidades tras una máscara. El inspector logra recabar las pruebas suficientes para desmontar todo, así que huye buceando y logra llegar a una isla, donde intenta enviar todo a su superior, pero la cobertura le falla y es atrapado. En el último momento el líder descubre su identidad como el hermano del inspector, para decepción de éste último, pero todo aquel que se revele bajo la máscara debe morir, por lo que se disparan mutuamente, mostrando cómo cae el cuerpo del policía al mar supuestamente asesinado, aunque el disparo fue en el hombro, por lo que no se sabe con certeza si quizá ahora está enmarañando una red para desmontar todo aquello. 

El puente de cristal: Llega la semifinal, los jugadores se ven aterrorizados ante la incertidumbre de la nueva prueba y la desconfianza es generalizada. Todos ellos deben pasar un puente arriesgándose a saltar sobre cristales, pues unos aguantan el peso y otros no, pero van en orden y con tiempo, por lo que los primeros están claramente en desventaja. Uno tras otro van muriendo, pero los protagonistas están al final. El problema aparece cuando toca el turno del 212, quien lógicamente se niega a saltar, animando al resto a que le pasen si tienen la valentía necesaria, lo que provoca que la participante 101 tome su posición, pero cuando él se confía en que ella es más impulsiva y lo hace por eso, ella lo agarra y salta, haciéndole caer junto a ella, muriendo así la traicionada y el mafioso en una clara venganza de la traición que él llevó a cabo. Los demás avanzan lentamente, hasta que únicamente queda un jugador, el 218, la 067 y el protagonista, en el orden expuesto. El primero muestra que sabe diferenciar los cristales, pues es vidriero, pero cuando el líder se percata baja la luz para evitarlo. Sólo queda un peldaño y poco tiempo, por lo que el concursante 218 toma la decisión y empuja al vidriero, haciendo que el cristal falso se rompa y saltando hasta el otro lado, mostrando de nuevo que todo le merece la pena por la victoria. Aquí hay controversia de opiniones, pues por un lado me parece una actitud egoísta que deja ver su verdadera intención delante del resto, pero por otra hay cierta lógica en su punto de vista, él mismo lo explica: 

"Has tenido suerte con el último lugar. No has tenido que mojarte. 

¿Y si ese hombre termina plantándose como ese matón? ¿Qué habrías hecho tú? 

Sabía diferenciar el vidrio templado, pero se quedó mirando como la gente caía y moría."

El número de participantes baja drásticamente, y se enfrenta a un nuevo desafío: 067 está herida de gravedad por los cristales rotos. Los tres toman su última cena y vuelven alerta a la habitación. 456 se une a 067, quien le hace prometer que si gana uno de los dos se encargará de cuidar a la familia del otro, pues ella ya sabe su final. Pero aunque el protagonista tiene muchos defectos, la frialdad no es uno de ellos, por lo que suplica a los guardias que la asistan, pero cuando abren las puertas lo hacen con un ataúd, descubriendo él que los segundos que ha tardado en buscar ayuda han sido suficientes para que su antiguo amigo le corte la garganta a la joven. 

El juego del calamar: Los últimos acontecimientos hacen que Seong Gi-Hun cambie su forma de pensamiento, su confianza hacia los demás, la estrategia para afrontar el juego, volviéndose implacable. Es la final, el último juego, el juego al que ambos amigos jugaban juntos durante su infancia, mostrando las dos actitudes que pueden tomarse frente a las decisiones de la vida: Mientras uno hace todo lo posible por ganar, sin importar a quien destroce en el camino, el otro intenta no causar daño a los demás, pero ambos terminan en el mismo punto. El 456 se impone sobre su oponente, perdonándole la vida, pero el 218, bien por su arrogancia por perder, bien por el cargo de conciencia, se suicida, dejando el premio al protagonista. 

Seong Gi-Hun es enviado a casa, pero a su vuelta con los 45.600.000.000 wones, se da cuenta de que el dinero fácil tiene un precio muy alto, y en su caso no son sólo las secuelas psicológicas, sino que también es la pérdida de su madre. Cae en depresión y se niega a utilizar ese dinero, hasta que alguien le entrega una tarjeta:

"24 de Diciembre, 23:30. 

Edificio Sky, séptimo piso. 

De tu Gganbu."

Así, Seong Gi-Hun vuelve a convertirse en el jugador 456 del macabro juego del anciano, quien a pesar de quedarle minutos de vida, se ve con fuerza para jugar una última vez, perdiendo de nuevo. El 456 descubre al 001 como el creador de la organización, el hombre que dirigió a todos, concursantes, guardias y líder, como títeres para su propia diversión, pues el exceso de dinero convirtió su vida en un sin sentido, por lo que tuvo que unir a las élites y buscar un entretenimiento común jugando a ser Dios. De este modo, la serie explica ciertos detalles, pues en el primer juego la muñeca no captaba los movimientos del 001, en el segundo se quedó casi el último para que los demás no vieran que aunque no hubiese conseguido la galleta no habría muerto, en el tercero las esposas que le unían a la cuerda no estaban apretadas para poder salvarse en caso de perder, en el cuarto él debería haber sido el marginado, pues preparó su imagen de debilidad para que nadie le eligiera y librarse así de que le viesen morir, pues de ningún modo podía llegar al puente de cristal, ya que ahí le sería imposible sobrevivir utilizando una estrategia frente al resto de concursantes. 

El protagonista no puede expresar su dolor, su impotencia, así que decide cambiar su vida empezando por cambiar el color de su pelo al rojo ira, para gritar en silencio; siguiendo por cumplir su promesa y ayudar con el dinero tanto al hermano de la 067, como a la madre del 212; y terminando por enfrentarse al juego, por desenmascarar a quienes le convirtieron en el 456. 

"Escucha bien. No soy un caballo. Soy una persona. 

Por eso quiero saber quiénes sois 

y cómo podéis cometer esas atrocidades contra la gente. 

Por eso no puedo perdonar todo lo que estáis haciendo."


[Hwang Dong-hyuk]


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