¿Hasta donde estarías dispuesto a llegar por miedo?
Georgia lo tiene claro, todo es posible si el resultado es darle a sus hijos una buena vida llena de oportunidades, de esas que ella nunca tuvo. Pero no siempre el fin justifica los medios.
Bajo la perspectiva del sentido común, Georgia es una persona fría, trastornada, psicópata, alguien capaz de anteponer su vida y la de sus hijos a todo, capaz de estafar, engañar, robar y asesinar por miedo y desesperación, alguien a quien temer.
Sin embargo, bajo mi punto de vista, es un personaje realmente complejo, una mujer fuerte e independiente que sabe jugar sus cartas a pesar de que los recursos son escasos, es digna de admiración. Pero como bien he comentado, depende del punto de vista... Pues Ginny no lo aprecia igual.
Ginny es una adolescente aparentemente responsable, la hija perfecta. Pero la realidad es otra, es una chica impulsiva, egoísta en sus decisiones, marcada por la necesidad de adaptarse a las circunstancias, pues a pesar de los intentos de su madre, su vida no ha sido fácil.
La temporada se presenta con el intento de Ginny por encajar en un grupo de amigos, en un instituto nuevo, sus inicios en las relaciones y su lucha con la sociedad, ya que al mismo tiempo se muestra el racismo aún arraigado que debe soportar en pleno siglo XXI.
Por su parte, Georgia focaliza todos sus esfuerzos en lograr la mejor vida posible para sus hijos, se aleja de las malas influencias como su hermana, corta de raíz cualquier peligro como su ex-marido, y se conciencia sobre su nuevo trabajo para mantenerlos ella misma. Pero cuando el pasado pesa tanto, es complicado superarlo en una sola vida. Aún así, este personaje ofrece multitud de escenas donde demuestra merecer la vida que sangre y sudor la ha costado obtener: su huida por mantener la custodia de su hija cuando aún era solo una adolescente, la discusión en la tienda por defender a Ginny de las acusaciones racistas de robo, el poema sobre la maternidad o, sin duda mi preferida, el lanzamiento de las cenizas de su ex-marido a través de la pólvora.
- Bonitos, ¿verdad? Me encantan los fuegos.
Hace falta algo así de grandioso y brillante para esparcir las cenizas del pasado.
Aunque la serie gira en torno a esta familia tan disfuncional, al mismo tiempo se ven otro tipo de temas implicados, como los trastornos. Ginny se ve sometida a una presión motivada por su vida inestable, lo que la lleva a autolesionarse provocándose quemaduras en la piel para apagar el ruido de su cabeza, aunque en el último episodio Marcus lo descubre, por lo que se puede prever que en la siguiente temporada utilizará esta ventaja para acercarse a ella. Asimismo, Abby, aunque era un personaje secundario al inicio, cuanto más pasan los capítulos, más empatía produce, pues la sociedad la rechaza haciéndole ver que para encajar necesita seguir unos cánones de belleza inalcanzables, lo que la lleva a reducir el volumen de sus muslos con cinta aislante, por lo que es probable que esto conlleve algún tipo de problema relacionado con la circulación, funcionando así como un grito de auxilio silencioso.
Por último, cabe destacar que en el último episodio Ginny se escapa como acto de rebeldía para descubrir sus orígenes, lo cual puede ser tanto una forma de conocerse, como una manera de enfrentarse a la que ha convertido sin razón en su enemigo: su madre. Por lo tanto, en los nuevos capítulos Georgia deberá ir a buscarla y arreglar la situación que se ha creado a base de mentiras, por lo que me gustaría que su apoyo en este lío fuese Joe, así ambos podrían desenredar su historia y empezar a pensar como algo más que amigos, ya que forman mejor pareja que la que ella puede llegar a ser con Mayor.
[Sarah Lampert]
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